Ok, creo que la frase no es la más apropiada para la marca, pero estoy absolutamente extasiada con el hecho de que salí sorteada para el Nike Women’s Marathon en San Francisco, en Octubre de este año.

En tres ocasiones me inscribí, poniendo a mis santos de cabeza para poder salir sorteada… y nada.

Y este año, ya por mera costumbre lo hice, pero ahora sin mucho rogar y de hecho me había olvidado que me había inscrito. Tenía dos años que mi enfoque estaba en el triatlón y no en carrera, así que los hilos se tejieron y…

…voilá, me llegó este HERMOSO e-mail.

I'm in!

Razones para correr un maratón hay muchas (y excusas para no hacerlo, hay más). ¿Por qué me emocioné de tal forma que grité de emoción justo entrando a la oficina (con gente que no me conoce para nada)?

1. Necesitaba una meta importante. No hay nada peor que desmotivarse, y eso me estaba comenzando a pasar. No estaba encontrando el mojo para entrenar. Excusas: todas. Una meta que me comprometiera a fondo: ninguna.

2. Una carrera con onda. Mmmm a veces el estrógeno en exceso tiene sus problemas. Desde la primera Carrera Nike que se hizo en México yo respingué porque no fuera distancia mayor a los 10k. No me parecía justo, ¿acaso no hay en México suficientes mujeres que corran 21 o 42k??… en fin.  Corte a: San Francisco, aquí son más de 26 mil corredoras (de las cuales sólo poco más de 6 mil hacen el maratón completo). Algo debe de tener para que sólo te elijan por sorteo… tiene su magia, su extra… que ya les platicaré. Y después de esta carrera, pocas tendrán ese encanto.

Jack and Jill went up the hill… Jill won.

3. ES SAN FRANCISCO, por Dios!!!  No conforme con que 42.165 km son muchos (aunque en realidad los que te matan son esos 165 metros del final), hay que añadirle emoción: las icónicas calles de San Francisco, con su altimetría de risa nerviosa. Pero el trayecto es espectacular: vista de la Coit Tower, San Francisco Bay, Fisherman’s Wharf, Ghirardelli Square, el Golden Gate Bridge, Alcatraz, pasando por los lugares más emblemáticos de la ciudad que, por cierto, fue parte de mi Luna de Miel… ¿qué más quiero?

Chocolate mile… can’t wait!

4. Estaciones…  Que si agua, que si Gatorade, que si una barrita…. aquí se vuelan la barda: estación de cambio de bras (por aquello de que lo traigas usado y sudado), de calcetines (same thing), de bloqueador solar, estación de chocolate (no estoy tan segura si al km 35 tendría yo “antojo” de un Ghirardelli), fruta, smoothies… bandas musicales, porristas a lo largo de la carrera. No hay forma de aburrirte. El trayecto no es un circuito: empiezas en el centro y terminas en la playa… no es lindo?

Trae el viejo, cámbialo por uno nuevo… el bra, ok?

5. Una expo que deja ver a las demás como pueblos fantasma. Sí, será Nike solamente quien acapare la venta de prendas, pero los extras: masajes, peinados, manicures, muestras de TODO: shampoos, GU’s, Luna Bars, bloqueadores… ahí sí se completa el race pack.

6. Ayuda a la lucha vs el cáncer. No hay más que decir, si me piden ayuda, yo ahí estoy. Porque TODOS tenemos a alguien con cáncer…y perdimos a alguien por el cáncer.

7. Y para el final: una medalla en cajita azul. Sí mis querid@s. Nada de que algún diseñador local las hizo. O que si es igual a las otras de 123 carreras de 5 y 10k. NO. A cada una de las finishers le dan su medalla Tiffany. Y un plus es que no te la va a entregar una voluntaria que ha gritado por 5 horas porras a todas las finalistas, a quien no le quedó la playera de staff que le dieron y ya está toda sudorosa de estar bajo el rayo de sol (o empapada de la lluvia)… Te la entrega un bombero local (de calendario, no de los que vemos por los rumbos nacionales), en una alfombra roja. Pasando el arco de la meta te espera más comida, mylar blankets, hidratación, masajes, estiramientos, fotos con los susodichos… y tu familia.

Tengo muchas expectativas de esta carrera: ir con mi familia, tal vez algunos amigos se unan… TERMINARLA!!!. Mi entrenamiento ya empezó y sólo me quedan unas 25 semanas… así que: a sudarle y a atacar esas subidas, que  espera un buen camino. Honestamente pensé que comenzaría mal, pero no, me siento bastante confiada en que ese maratón va a ser todito mío…

Esperando mi número…

Quiero la mía… pero del full.

Fotos: RenoRX

Ese Letterman…

Posted: marzo 23, 2012 in Uncategorized

 

Imagen

Por ahí encontré “Las 10 cosas que NUNCA quisieras escuchar de un competidor antes de una carrera”… tipo Letterman, y como hace mucho que no escribo, pensé en compartir:

10. “El vuelo desde Etiopía fue un infierno” 

9. “Vengo de dos semanas de taper, impresionantes”

8. “¿Eso es lo que usarás para la carrera?”

7. “Acabo de regresar de seis meses de entrenamiento de altura”

6. “¿Todavía no entras en la categoría master?”

5. “Podría ir con todo en esta carrera, pero tengo 6 meses de embarazo”

4. “Mira, me dieron el número 3… ¿cuál es tu número de competidor?”

3. “¿A poco pagaste por entrar a la carrera?”

2. “Disculpa, sabes por dónde se entra al corral de elites?”

Y el número uno de las cosas que nunca en tu vida quisieras escuchar de un competidor, damas y caballeros, es:

1. …absolutamente nada en suajili.

 

¿Algo más que no quisieras escuchar? Compártelo aquí….

Escribo, borro. Escribo, borro. Lo dejo para mañana. Escribo, luego borro… y así se ha pasado el tiempo.

Bueno, un poco fast forward a mis últimas semanas-meses: Alex ya entró oficialmente a la school, por lo que ya tengo mi mañana libre para entrenar. Yeah, right. Decidí lanzar la tienda online de Zendurance porque la tienda en Facebook fue un caos. Y bueno, este proyecto me ha llevado varias horas de la mañana y de la tarde y de la noche… pero estoy muy orgullosa de él.

Mi entrenamiento de triatlón es de lo mejor, LO AMO. Gracias a Frank, mi coach de Endurance Mexico, le bajé 10 minutotes a mi récord (so far) de 10k y me acerco a mis mejores números antes de tener a Alex (y no se diga de mi grasa y peso). Pero el entrenamiento enfocado a triatlón es verdaderamente una belleza: entreno apegadísima a mi monitor cardiaco y, aunque un tanto desesperante, he entendido el término “building up”: en pocas palabras, cómo te vas “haciendo” un atleta de endurance y construyendo tu cuerpo, tu condición y tu mente para algo más adelante. Para algo grande.

Olvidémonos de querer ser un Ironman en 6 meses. De bajar los kilos que faltan en 4… De la fascinación por inscribirse a 1’052 carreras en el año. Decide cuáles son tus majors y espárcele unas cuantas para ir evaluándote. Olvidémonos del atasque de andar posteando todos los días lo rápido que corres los 10, 12, 15, 20, 50k… Todo tiene un ritmo, y son diferentes a lo largo de la semana.

ESO es lo hermoso de entrenar: Encuentra ese placer enorme en irte convirtiendo ese atleta al que aspiras día con día. Cada entrenamiento es encontrarte contigo, con tu mente, paciencia… hay días buenos, otros no tanto… y de otros, ni hablar! Es como disfrutar ese último delicioso pedacito de chocolate, como ir haciendo una escultura… paso a pasito. De.LiSh.

Tengo ya frente a mí el próximo reto: el Triatlón de Tequesquitengo 2011.  Como lo dijo mi coach: “algo para que disfrutes”.  De pronto volver a tener una meta al frente me pone emocionada, me voltea el estómago, me deja sin dormir algunos días. Sí, con esa euforia viene el fantasma del sabotaje, que me ronda una y otra vez.

Hay días en los que entrenar se pone difícil y no encuentro el tiempo para hacerlo. Llámenlo dedicarle todo el día a la tienda, otra parte a los niños que no cooperan, o la escuela. Cuando eso pasa, me entra un estrés y un sentimiento de “NO LO LOGRARÉ” que no les quiero contar.

Casualmente se llaman Pain y Panic...

Casualmente se llaman Pain y Panic...

He aquí donde mis demonios se presentan, se burlan de mí, me arrastran de la greña y me patean, ¿ejemplos?

Llego a nadar y no encuentro mi ritmo, ni mi respiración… y los demonios regresan para decirme que si no puedo siquiera lograr 100 metros sin concentrarme , cómo voy a hacer 400… 800 o 1500 (ya no hablemos de 3k)??

Cuando las piernas me queman o pedaleo tan lento, me dicen: “¿cómo vas a terminar en el tiempo que te piden?” Y ya de correr ni hablemos! “¿Cómo lo vas a lograr si estás más lenta que nunca?!  Si hoy el ritmo cardiaco se fue al infinito y lo único que pudiste hacer para terminar esos 11kms en ritmo fue caminar como ñora en parque de Polanco…”

Esos demonios van y vienen, porque hay días de entrenamiento en las que soy Chrissie y VUELO!  (de la nadada todavía no pregunten, es mi debilidad).

Mi coach tiene una frase muy sabia: las medallas se ganan en los entrenamientos, en las carreras sólo pasas a recogerlas.  Luego entonces hay días en los que definitivamente la medalla me la gano con sangre, otros son piece of cake (#ayajááá). Pero ¿qué hacer para dejarme de atormentar de esa forma?

Para mí este asunto de la corredera y el tri es 100% físico y 100% mental. Si no lo logras en el plano físico, lo mental no te va a ayudar demasiado. El blindaje mental es una habilidad, algo que se entrena también. Y se trata de una falta de confianza en uno, lo que nos lleva a tener MIEDO. Según Craig Townsend, especialista en entrenamiento mental e hipnosis, este miedo causa varios problemas durante la competencia:

- No ser lo suficientemente bueno (aquello de los metros de natación, ¿recuerdan?)

- Nerviosismo extremo al inicio. Me pasó hace casi 3 años en Huatulco: estaba tan nerviosa, que di un trago de agua, no podía dejar de toser, comencé a entrar en pánico de ahogarme, me acalambré… todo a los 100 metros de haber comenzado.

-Entrenar de forma brillante, pero competir realmente mal.

- Pensamientos negativos de todo tipo…. ¿necesito mencionar los de cada disciplina?

- Preocuparse por pequeños detalles que probablemente nunca ocurran: un accidente mientras ruedo, una transición en la que se me olvide ponerme el casco, tenga que regresar, se me hayan olvidado los guantes, como esos sueños raros que tiene uno… es eso: invocar a la negatividad, para la que de pronto me pinto (nos pintamos) sola.

- Que otros competidores te intimiden. Sí, probablemente la número 99 se ve que tiene 11 años de experiencia más que tú, 20 años menos  y como 10 puntos menos de grasa, pero tú también estás ahí y tú también lo vas a terminar, ¿cierto?…. ¿CIERTO?

Y varios, varios puntos más.

Townsend dice que cuando el triatleta vence esos miedos y comienza a creer en sí, los síntomas desaparecen.

La respuesta a esto es: visualización DIARIA. Simple y llana meditación. Bueno, para algunos no tan SIMPLE.

Así que… listos para la visualización?

Pon tu mente en blanco... regresa, regresa..

Pon tu mente en blanco... ponla en blanco... regresa, regresa..

Cada día, siéntate relajad@, con espalda erguida, manos sobre las rodillas. Respira por la nariz, exhala por la nariz. Cuenta cuatro tiempos inhalando lentamente. Detente. Exhala por cuatro tiempos. Intenta desacelerar tu mente.

Ahora bien, por tan sólo 5 minutos imagina en tu mente la carrera perfecta, exactamente como la quisieras hacer, como si sucediera en ese momento (eres rápido y seguro en el agua, una transición suave…). Esto, aseguran, programa a tu mente subconsciente para el éxito. Es una forma de autohipnosis.

Un elemento importante cuando estés en esta competencia visualizada es el llevar TODOS los sentidos a tu mente. Imagina el llegar al lugar, ver a los competidores, la gente, sentir el sol, la brisa, el ambiente, los colores, sonidos, aromas. Imagina llegar a la zona de transición y colocar tus cosas, prepararte para la salida. Siente la arena o el muelle en tus pies. Escucha la sirena y siente el agua, puede estar fría, oscura. Sé consciente de las patadas y manotazos que seguro recibirás (gracias). Mantente neutral, no le pongas sentimientos de angustia, no juzgues, coloca emoción y seguridad ante estos elementos. Siente cómo encuentras tu ritmo, cómo se siente el agua en tu cara y cómo es que navegas sin problema por todo ese trayecto. Cómo sales y vas a tu T1. Visualiza tu rutina. Visualiza la ruta en la bici, un pedaleo constante y con fuerza total. Tu T2. Visualiza tu carrera, un paso cómodo… Pero más que nada, asegúrate de sentir esa enorme alegría de victoria cuando cruzas la meta.

Townsend asegura que al realizar esta visualización por 5 o 10 minutos diariamente, notarás de forma gradual un cambio en tus niveles de confianza antes y después de la competencia, y los resultados irán mejorando. Esto es crearle un programa mental a tu cerebro en el “centro de control” para que sepa cómo actuar durante las carreras y entrenamientos.

Esta será mi primera parte de entrenamiento mental. Ya les digo cómo me está yendo… ohmmmm.

Se acerca el regreso a clases y con ello, mi caos controlado. ¿Quieren entenderlo, compartirlo, terapiarlo conmigo?

6.10 horas Mamááááááááááááááááááááááá!!!!! Escucho con un salto de corazón mientras me encuento en lo profundo-profundísimo de mi sueño. Y eso lo acompañan unos aplausos. Es Alex, a quien desde su cuarto, y no conforme con que tiene pulmones MUY sanos, se me ha ocurrido mantener comunicado vía monitor. Así que el grito es en 7.1.

6.25 horas Mamáááááááááááááááááááááá!!!!! Tengo la esperanza de que Jorge haya tenido una mañana muy muy muy insomniac y vaya por él. Pero no. Se encuentra a mi lado, y ni hablar, para qué no le enseñé a decir “Papá” y mantuve la palabra mamá como algo que aprendiera…. digamos…. en unos 30 años.

6.30 horas Los aplausos siguen y ahora son acompañados de una charla con risotadas, algo así como si Alex contara un chiste y se riera con alguien más. Honestamente, no tengo neurona para digerir si es un tema paranormal, psiquiátrico o paranoico de mi parte, así que me acerco con persiana al 10% y hago un increíble esfuerzo sobrehumano para levantar a mi cachorrito de 13 kgs de su cuna (cuando uno se encuentra semidespierto, los 13 kgs pueden ser como de gravedad 5G). El otro me da, muy amablemente una palmadita en el hombro como diciendo: “eso es, ya te levantaste… ¿te llevas mi mamila?”.

7.00 am Me da pereza mental sólo de pensar que ya es una hora bastante decente en el mundo normal. Pero yo insisto en estar semiconsciente, lo suficiente para saber que Alex no se ha aventado por la orilla de la cama… al menos eso creo.

7.30-9.00 hrs. Desayuno 1. (Chin, hay que comprar jugo).
Desayuno 2. (Otro día con cerealito y nos haremos socios de Nestlé…)
Baño. “Ven a acá Alex, a dónde vas sin pañaaaallll!!!!” (Limpia el charquito antes de que pase encima de él… otra vez).
“Nataliaaaaaa, Nataliaaaaaaaaa, ya deja de flojear que ya se van!!!”
Uniforme… “pero mamá, no me pongas la bata hoy” “Por qué no puedo llevar vestido de princesa?”
Peinado… “no me quiero peinar mamá” “Pelo suelto” “Mejor como Aurora”
Pendientes… and off you go!!!
Respiiiiroooo y ohmm, casa está tranquila…. TRAAAASSSSS!!!! “Aleeeexxx! Deja las películas… ya las tiraste otra vez!!! “

9.30 hrs. Saco yogurt, un plátano y almendras para desayunar. Alex me espera como el gato de Shrek pidiéndome de mi desayuno, para después DEMANDARLO cual manifestante de la Compañía de Luz y Fuerza… mismo que termino ingiriendo en un 70%… porque el angelito, quien en teoría ya había desayunado, SIEMPRE quiere de lo que traigo.  Ahora sí… veamos… entrenamiento de carrera al 65%, 8k continuos… Seguro, sin problema. Termino de desayunar y me voy.

10.00 hrs. Alex es un batidillo gracias a que no sé de qué forma se las ingenió para jalar el botecito de yogurt de mi mesa… hay que cambiarlo… y, ah sí, echar a lavar ropa….

10.30 hrs. Listo Alex, lista lavadora, lista Karime, listo entrenamiento, adiós platos del desayuno… ¿a qué huele? Mmmta….

10.45 hrs. Listo Alex… AGAIN, lista lavadora, lista Karime, listo entrenamiento… Rrrrriiiiinggggg!!!! “Hola mamá!… sí, claro que puedes hablar con tu nieto!!”

11.30 hrs. “Bueno mamá, te dejo porque Alex  ya está insopor…. y se quiere dormir”.
OK, NO-listo Alex. Alex a dormir. Y esperar…. y esperar…. y esperar…. ¿qué hay en Facebook?

12.30 hrs. Goood morning dormilón!!! Listo? OK!!! Te cambio antes de salir….

12.45 hrs. Listo Alex, lista secadora, lista Karime, listo entrenamiento… ah, ya también se acabaron los pañales… hay que pasar al súper… me lleva!!

13.15 hrs Alex en el daycare… check . El súper está aquí abajo… vamos de una vez…. y me muero de hambre… y ya debería de comer mi snack post entrenamiento…. a la goma el super, vámonos a correr…

14.00 hrs Nota mental mientras sudo sobre la caminadora e intento mantener ese 65%: “20 minutos para bañarme y vestirme… después salir por Nat, pasar por Alex, pasar al súper…¿qué tenía que comprar?”  “Y ya no me va a dar tiempo del snack…” “y qué voy a comer?”

15.00 hrs. Natalia afuera de la escuela, en camino por Alex… so much for my day… el súper lo pido en línea. Period.

 

A muchos de ustedes les es CERO familiar. Pero éste es el día promedio (hay días mejores, y otros no tanto) en la vida de esta mamá que intenta entrenar para un triatlón… bueno, aunque fuera para un 5k o una caminata familiar… o un Iron. Ya me encuentro trabajando para que las cosas operen un poco mejor este año y pueda darme el tiempo para entrenar al full y comer bien. Eso es todo lo que pido… ah, y pacieeeencia…  Eso sí, lo que tengo en mi pizarrón mental es:

Y lo he hecho desde diciembre… aunque ud. no lo crea. Pero esa, es otra historia.

El viernes de la semana pasada recibí una noticia triste (no, nada grave, pero cuando entrenas para algo sí lo es): pospusieron para el año que entra el triatlón en el que quería participar…  Buaaaa!!!

Me entró una especie de sentimiento tristón… y anduve por ahí, como la muñeca fea, pateando mi botecito. Creo que ni cuando pospuse mi boda andaba yo tan chipil. Realmente quería un triatlón sólo para mujeres para mi regreso al tri, y éste era perfecto. Me estuve preguntando: y ahora, ¿qué?, y cuando iba a entrenar, me preguntaba: ¿para qué?

Y yo que me estaba preparando!!! Snif, snif...

Y precisamente recordé ese sentimiento después de mi primer triatlón… o de mi primer medio maratón. Eran mis eventos máximos del año, para los que había entrenado, alimentado y enfocado. Y cuando los terminé me sentí en el limbo.

Fast-forward al año pasado: recuerdo haber leído el estatus de Facebook de un amigo justo por ahí del miércoles posterior al Ironman de Cancún… “¿y ahora qué?”

Y como sé que muchos correrán este domingo el Maratón de la Ciudad de México, para el cual han entrenado religiosamente, han creado sus equipos, y hasta para complementar su entrenamiento han viajado a lugares exóticos (como Morelia, El Ocotal o Puebla), entre un largo etcétera; para esos muchos que el MICM será su EVENTO del año, quisiera compartir algo de terapia previa para cuando “les pase”. Son ciertas recomendaciones que pude encontrar de fuentes con reputación, así que no es que los tips vengan de esta experta, per sé, ¿ok? Van pues…

Quieran o no, aquí van los consejos...

El escenario probable del día MARTES posterior al maratón, o a tu evento máximo del año: te encontrarás con las piernas más tiesas que zombie en video de Michael Jackson, poniéndote crema justo en donde no te pusiste bloqueador (y no hablemos de que temes quitarte la playera por temor a que, otra vez, se haya pegado a tus nipples, ouch!), mientras intentas recordar el nombre de tu perro, mismo que te ve como extraño porque por los últimos seis meses o semanas lo único que has estado haciendo es pensar en ese maratón, triatlón, Iron…

La disciplina y pensamientos sobre entrenamiento, carreras, nutrición, tenis, gadgets, diarios y entrenamientos sabatinos, ahora son reemplazados por la pregunta: ¿y ahora qué hago?

Los especialistas de Endurance Nation, expertos en este tipo de episodios, dicen que una transición adecuada es crítica para asegurar que tu condición física y motivación estén ahí para cuando te recuperes.

Algunos planearán otro maratón u otro evento similar. Otros estarán pensando en algunas carreras más ligeras y comenzar a planear el año siguiente y entrenar para él.

Sin importar tus metas, la recuperación es importante para reincorporarte a los entrenamientos sin lesionarte.

FÍJATE EN LA IMAGEN COMPLETA

Ah, que tenía que entregar esto hace... seis semanas??? Uuuhh, mira! encontré mi GU perdido...

Eres una persona normal, que acaba de terminar un evento épico: sí, no cualquiera lo termina y no cualquiera sacrifica o entrena con tanto esmero para tal. Da un paso atrás y reconéctate con lo que has abandonado: sea familia, trabajo, hobbies… es decir, regresa a la normalidad, por más aburrida que se vislumbre. Tu familia y amigos lo agradecerán.

LUCHA CONTRA LA DEPRESIÓN POST EVENTO

No te vuelvas una patata... ok?

Es común experimentar un poco de apachurramiento después de tu evento, una especie de haber perdido el “feeling”. Toma en cuenta que todo lo que ha habido en estos meses ha girado en torno al maratón, y (al parecer) ahora no hay nada en qué enfocarse… es normal, pero insiste en reconectarte con tu no-atleta por un tiempo.

Seguramente habrá algunas carreras de 5k, 10k para el final del año en las que tus amigos te inviten a participar… y es ahí donde probablemente también existirá el sentimiento de superioridad, algo como: “es poquito, no vale la pena”, pero tómalas en cuenta, mantendrán tu emoción de correr y lograr.

REGRESAR A ENTRENAR

Tómate el tiempo, le has exigido mucho al cuerpo.

Los efectos en el sistema músculoesquelético son tremendos, ya que los músculos han experimentado un micro-trauma, palabra extravagante para definir a las pequeñas rasgaduras en el tejido muscular que ocurre normalmente en las demandas físicas del maratón. Estas rupturas requieren tiempo adecuado para sanar y regenerar. Ir directamente a un esquema de entrenamiento fuerte hará más lenta la recuperación de los músculos y el tejido blando. Aún y cuando el daño sea mínimo, el tejido conectivo y los huesos se encuentran en un estado vulnerable después del maratón.

Para reducir la posibilidad de una lesión, un regreso prudente a entrenar  es tu mejor opción. Muchas fuentes sugieren que los corredores deben de tomar una semana libre de correr después de un maratón. Se recomienda actividades de crosstraining (nadar sería la mejor opción, aunque caminar o bici ligera son óptimos también) para mantener el nivel cardiovascular y permitir al cuerpo recuperarse.

Pero lo más importante, me parece, es escuchar al cuerpo. Para algunos será IMPOSIBLE realizar algún tipo de actividad en días enteros, para otros el ir a nadar o darle a la bici muy suave, será excelente para aflojar las piernas. Aún y cuando digas “no me duele casi nada” recuerda tomar el tiempo de recuperarte a nivel micro-tejido, pero también a nivel mental: no pierdas de vista lo que has logrado, serás mejor atleta y humano, no lo olvides.

La meta es simplemente la cereza del pastel. Tu entrenamiento ha sido el esfuerzo, y la carrera es tu regalo, hazlo todo tuyo.

Y ahora sí, ¿cuándo comienza el Reto Maratón 2011? ¡Nos vemos el año que entra!

Agárrate 2011, allá voy!

P.S.

Ah! y para mi depresión del no-triatlón, mi otro ‘yo’ habló: y aunque sé que hay varios disponibles todavía, decidí seguir entrenando y entrenando y entrenando… ya había decidido que ése sería mi regreso, pues ese será (di no a los sustitutos), así regresaré más fuerte, con menos grasa, más endurance y mejor preparada al triatlón para el 2011.

Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia…

- Cuando te preguntan tu edad, tu respuesta es: 35-39.

- Cuando te preguntan cuánto tiempo entrenaste, tu respuesta es: “como tres, cuatro horas”

- Tu primer pensamiento al despertar es qué tan alto está tu HR en reposo.

- Sales a correr aún y cuando está lloviendo… te encanta ensuciarte y mojarte.

- Te unes a la carrera de tu empresa para mejorar tu velocidad.

En lugar de Marie Claire, TVyNovelas, People o Cosmopolitan, tienes una torre gigante de Runner’s World y Triathlete en el baño.

¿Una ida más al baño, Lance?

- Haces 5k para enfriarte después de una carrera de 5k, todo para poderlo llamar “sesión de entrenamiento”.

- Consideras al trabajo en la oficina, “tiempo regenerativo entre sesiones de entrenamiento”.

- Sabes de pé a pa cuánta proteína y carbs tiene cada barra energética de cada marca.

- En prepa, tronaste tres veces Química, pero ahora podrías dar toda una charla sobre lactato.

- Estás considerando seriamente aplicar para la ciudadanía de Tonga, Yemen o Tschad, para poder participar en los Juegos Olímpicos.

- Cuando la gente te felicita por poder correr 20 kilómetros, te sientes insultado.

El único tatuaje que considerarías hacerte más allá de los 40 años sería: EL TATUAJE.

- Tus toallas siempre están mojadas.

- HOMBRES: En el verano tus piernas son más suaves que las de tu novia-esposa.

- HOMBRES: En invierno tus piernas siguen siendo más suaves que las de tu novia-esposa.

- MUJERES: Te depilas o rasuras más para una carrera o para entrenar, que para una cita.

- Cuando te piden una foto para una solicitud de trabajo, lo único que tienes son fotos de carreras.

- Esa loción que usas es cloro.

- Te bañas más seguido en los vestidores, que en tu casa.

- Gastas más en ropa para entrenar, que en ropa para trabajar.

- Lavas más tu bici, que tu auto.

- Te picó una abeja en el labio pero seguiste corriendo o pedaleando porque “los tiempos no mejoran solos”.

- Tienes todo lo necesario para ir a nadar, pedalear o correr… en cinco minutos.

- Pasas más tiempo en “la tienda de las vitaminas” que en el súper.

Tus amigas lloraron con la última película de Julia Roberts, tú con la transmisión del Ironman Hawaii.

Vamos por otro este año, Chrissie! Pásenme los kleenex...

- Cuando un compañero de trabajo te pregunta si este fin de semana tienes alguna carrera, tú contestas: “sí, pero es un 10k, así que no cuenta mucho”.

- Consideras a las Clif Bars y los GU, uno de los cuatro grupos de alimentos.

- Te encanta ir a nadar el día siguiente de una carrera, todavía con tu número marcado en piernas y brazos, porque son como una medalla.

- Te levantas a las 4 de la mañana, pero no llegas a trabajar hasta las 9… o 10.

- Sabes qué tan fría es el agua a 24 grados C.

- Saludas a otros ciclistas y corredores, porque todos los triatletas son amistosos; y si no te saludan, generalmente son ciclistas-puristas que intentan entrar a los triatlones y no saben que los triatletas son amistosos.

- No tienes una, sino dos o tres cicatrices de la cadena de la bici en tu pierna derecha.

El único traje que tienes es uno que tiene escrita la palabra ORCA en el pecho.

Hey, estamos hablando del traje, ok?

- Eres el único que usa una gorra y goggles en la alberca del resort de playa donde vacacionas.

- Cuando usas hilo dental por las noches, es para quitarte los insectos pegados en tus dientes.

- Usas tu monitor cardiaco durante el sexo…
…y te mantienes dentro de los límites.

- Llevas tu traje de baño debajo de la ropa de trabajo para hacer una rápida transición de trabajo a la piscina, en tu hora de lunch.

- Alguien te pasa un vaso con agua y te tienes que amarrar las manos para no echártela en la cabeza.

- No tienes idea qué hacer con tu día libre.

- Sientes que tuviste día libre porque lo único que hiciste fueron 3’000 metros de natación y una corrida corta.

- No tienes problema en convertir millas a kilómetros.

- Ya no compras zapatos de tacón porque tus pies están hinchados después de las carreras largas.

- Cuando tus otras (nada atléticas) amigas piden ensaladitas, tú te engulles un plato de pasta con pollo (pan de ajo incluido).

- Antes de planear tus vacaciones, checas el calendario de carreras.

- Ya te diste por vencida de ir a correr o andar en bici con tu novio, amigos o esposo, porque no lo toman tan bien cuando les pateas el trasero.

- Sonríes con una mueca cuando alguien te pregunta: ¿de cuánto va a ser el siguiente maratón que correrás?

- Cuando tu esposo(a) pregunta qué tapiz pondrían en la pared, tú piensas en tus decenas de números de carreras, uno al lado del otro.

- Al menos un username o password en tus cuentas tiene la palabra: runner, run, corredor, tri…

- Ya no odias ir a los baños portátiles.

- Estás feliz de que Santa Claus te haya traído tu Garmin 205, en lugar de ese brazalete Tiffany.

- Cuando lees las letras PR, piensas en Personal Record, no en Public Relations.

- Te entran los celos cuando vas en tu auto y ves a otras personas correr o andar en bici… aún y cuando tú ya hiciste tu entrenamiento.

- Tu habitación huele a Icy Hot o Lonol.

- Siempre amaneces adolorido.

- Puedes ver los maratones y triatlones televisados y hasta los grabas… mientras todos los demás preguntan: ¿no te aburre ver correr?

Te despiertas por la mañana y te das cuenta que ya estás corriendo.

Buenos días amor, ay perdón, compadre!

- Por cuestiones de crisis en tu oficina recortarán los días de trabajo y en lugar de preocuparte, tú sólo piensas en una carrera larga más a la semana.

- Sabes más de caminadoras que el técnico del gimnasio.

- La gente pregunta: ¿corriste 15 kilómetros… en miércoles?

- Tienes un sabor favorito de GU.

- Consideras un medio maratón buen entrenamiento para el maratón completo.

- Tus zapatos más caros… son tus tenis.

- Sabes que podrías ganar Jeopardy si tan sólo hubiera las siguientes categorías: Ganadores de Ironman HawaiiTécnicas de rasurado Dieta 40/30/30 Problemas Gastrointestinales y Carreras LargasCómo Justificar que Necesito una Bici de $4’000 Dólares.

- Hablaste más tiempo con extraños en la última carrera, que con tu familia la Navidad pasada.

- Eres la persona en la fila del Costco con el paquete de 20kgs de detergente, el costal de plátanos, mayoreo de Ibuprofeno y una caja de Gatorade.

- Tienes lentes oscuros sólo para correr.

- No puedes decidir qué playera usarás para la siguiente carrera.

- En el congelador de la oficina hay dos paquetes de chícharos… son tuyos.

- La alacena de tu casa está dividida en CARBOHIDRATOS, PROTEÍNAS y ETC.

- Levantarte a las 6 de la mañana en domingo para ti es el momento perfecto para entrenar.

- No tienes problema en platicar con personas del sexo opuesto sobre “pezones sangrantes”.

- Para ti los términos Brick y Wall no entran dentro del vocabulario de la construcción.

¿Tienes alguna otra? ¡¡Ilumíname!!

Y son 22!

Posted: agosto 4, 2010 in Reporte
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SÍ SEÑORAS Y SEÑORES: son 22!!!

Claro que los aparento, pero no, no es mi cumpleaños.

Uno de los objetivos que me puse con este blog no era sólo el  motivar al menos a una persona… con una persona que yo impulsara a correr, a hacer un triatlón, a decidirse a bajar de peso, cambiar de estilo de vida, con UNA me daba por bien servida…

El objetivo que viene con esto, por añadidura, es el bajar de peso, obvio. La meta no era irrisoria: casi 40 kilos!

Tuve muchas reacciones a este reto: Imposible! Qué flojera, es demasiado! ¿No hay una forma rápida?

Mi respuesta a eso? NO.

-No es imposible. Ya lo hice antes.

-Qué flojera, es demasiado: Puede ser, pero también lo serían 50 ó 60, si sigo dejando que se acumulen.

-¿No hay una forma rápida? Supongo que sí la habrá: cortándome una pierna o engrapándome la boca… pero no es mi onda.

Y podría decir que hasta la fecha he sido la persona más disciplinada en el mundo, que sigo mi programa de entrenamiento y alimentación al pie de la letra, y eso se está reflejando… podría decirlo. Pero no. Soy más que imperfecta. No siempre puedo entrenar (y no es por flojera, porque AMO entrenar, sino porque mi familia es primero, y no siempre se puede), y DEFINITIVAMENTE no siempre sigo mi plan de alimentación; digamos que de esto último lo he seguido en un 15%… si no, pregúntenle a Tania, mi nutrióloga, que se para de pestañas invitándome a reencontrar la disciplina.

Pero aún así con todo esto,  le debo a usted, querido lector, una rendición de cuentas. A más o menos 7 meses de haber iniciado este camino, con gusto informo que llevo 22 kilos abajo. Que sólo me quedan 14 y si me exijo más, hasta podrían ser unos 16 ó 17… pero ya se ve la luz al final del túnel.

Sí, así dicen Alex y Nat

Y después de darme una palmadita en la espalda por este logro, también me doy un jalón de orejas, una recapacitación para “entrar en cintura”, para dedicarle más atención a lo que entra por la boca y poner más empeño en los entrenamientos.

Ahora bien. ¿Cuál es mi siguiente meta para lograr los 14-17 kilos? (sí, les recuerdo que las metas son las carreras, los récords personales, no los kilos) Bueno, tengo en la mira el Triatlón Sólo Para Mujeres, en octubre y para este fin de semana regreso al Duatlón Jumex de la Cd de México! Wahoo!

Me he entrenado decentemente, nada extraordinario, para el Du… pero tengo una cuenta pendiente conmigo y con mi bici. Ni hablar, the time is now, the place is here.

Plan Entrenamiento: Ya lo tengo, y sobre la marcha iré evaluándome y evaluando la posibilidad de hacer el tri. Necesito, tal vez, un coach de natación, pero creo que sé a quién llamar: mi amiga Karina, toda una shark, especialista en aguas abiertas y top age grouper de cruce de canales, inter-islas y demás cuerpos de agua en varios continentes.

Plan Alimentación/Fitness: Para cuando me falten los 10 kilos más difíciles de bajar, que son los últimos (porque ya no quieres hacer dieta, ya no quieres una espinaca más o ves un queso panela más en el plato y juras que saldrás de tu casa, te apostarás en la esquina y taclearás al repartidor que viene con la pizza que se comerá tu familia) , usaré el teléfono rojo y llamaré al @coachdefitness. Si no lo conocen: SHAME ON YOU… Carlos Velázquez es un verdadero especialista en esculpir cuerpos y escupir haraganes. Su programa (sistemafitness) incluye plan de nutrición y sesiones personalizadas. No tienen idea de lo que puede ayudarte a llegar a hacer y ser.

Coachdefitness: The man, the myth, the legend

Así que, esta IronMom no sólo ya superó la mitad del camino, sino que inicia la temporada de triatlón. Sí, no me pude esperar al 2011, pero eso es tener confianza y saber que puedes vencer tus miedos y barreras mentales. Es momento de entrenar, es momento de ponerme las pilas y apretar. Es el reinicio de IronMom. Tun tu rrrun tun!!!!

Octubre, aquí vamos!

COMING UP: Lo que todos estaban solicitando, la segunda parte de Crímenes en el Gym… La crónica de la Carrera Bionaire… La Crónica del Duatlón Jumex… y la crónica de mi entrenamiento para el tri…atlón.

Esos Locos que Corren

Posted: mayo 4, 2010 in Running

Para Jorge, Rosi, Paco, Emmi, Román, Araiz, Tania R., Camilo, Osvaldo, Fariña y su má, Frank, Harohdhy… y los que se quieran anotar.

Encontré esto en mi correo. Tal vez ya lo leíste, pero como me gusta tanto-tanto, creo que lo debo de tener aquí.

Reflexión de Marciano Durán, corredor amateur Uruguayo que de manera muy particular nos dice la verdad que todos conocemos pero pocas veces decimos acerca de correr, que muestra lo increíble de hacer algo que puede sólo tener significado para uno mismo… y al final, eso basta y sobra.


Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol. Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche. Están locos. En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso. En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara. Yo los he visto.

Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren. Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines. Yo los he visto.

No están bien de la cabeza. Usan cápsulas con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo. Están tratando de ganarle a alguien. Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan un bebedero para refrescarse… y siguen. Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna. Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes. Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.

El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia. Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años. Son hombres y mujeres. No están bien. Se anotan en carreras de ocho, diez kilómetros, veintiuno o 45,  y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás. Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño. Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.

Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”. Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa. Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje. Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.

Están locos. Ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan. Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver. Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero. No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta, no las preparan…son parte de ellos. El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la calceta nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.

Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido. ¡Que ganaron una vez más! No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar. Son raros. Se inventan una meta en cada carrera. Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren. Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente porque no están bien. Los he visto pasar, les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen ‘dolor de caballo’… pero siguen.

A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus rostros, los dolores empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse qué están haciendo allí. ¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda? Están locos. Yo los conozco bien. Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.

Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta. Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué: Tarea Cumplida”. Apenas llegan, toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse, pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes. Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos. Intentan tirar un muro con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos. Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza.

Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo. Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto. Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.

Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior. Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar. Están mal. -”Ésta es del mes pasado”, dicen tratando de usar su tono más humilde. -”Ésta es la primera que gané”, dicen omitiendo informar que esa es la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.

Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan. Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solas -consigo mismos- una hora por día. Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más. Dicen que la gente no guarda tanto silencio. Dicen que ellos lo disfrutan. Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedo con ellos mismos. Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado. Están mal de la cabeza. Yo los he visto.

Algunos sólo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquitoEn unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos. Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran. Pican, frenan y vuelven a picar, me parece que quieren ganarle a la muerte. Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.

Están completamente locos.


Crimen en el gym (Capítulo1)

Posted: abril 20, 2010 in Del gym

Con tanta nota roja rodando por doquier, seguro dijeron, “ésta ya cayó”. Pero no.

Esta semana marca mi regreso al gimnasio… a Sport City, para ser precisos. Y se me olvidaba lo divertido que es ir, no sólo por la variedad de clases, aparatos y posibilidades infinitas para incorporar al entrenamiento, sino por ese estudio antropológico que se puede realizar mientras te encuentras metiéndole kilómetros a la bici. Y que quede claro que dije: ESTUDIO ANTROPOLÓGICO, no viboreo. Yo sería incapaz… ¿alguien me pasa mi pedazo de lengua que salió rodando?

Lejos de ser una voz autorizada en materia de imagen, realmente me sorprende lo que la gente puede usar en un gimnasio (algo más que actitud, créanme). Y OK, por favor complazcan a esta humilde crítica (anaconda) en su acidez natural… me encuentro eufórica por volver. Así que con ustedes: los crímenes de imagen más solicitados vistos y comprobados en un gimnasio (disculpen si no hay fotos del día, pero corría el riesgo de que me sacaran cual Don Gato de su bote de basura).

Yeah, baby!

CRIMEN 1. No traigas la chamba al gimnasio.

Te ves bien, pero haz de tu cacería algo más discreto...

No, no me refiero a quienes pasan su “rutina” en la blackberry o discutiendo con su secre sobre si envió o no aquella factura (mientras expulsan las vísceras en lugar de bajarle a la caminadora). Me refiero a aquellas seños y señores que ya sea que de ahí se van al tubo, o vienen de él.

OK, supongamos que te creemos que el gym te dejó así de buenot@ (sobre todo por la intensidad de las rutinas que haces: dos minutos de calentamiento en la caminadora con ‘brinquitos’ y HARTO abductor), pero usar tops tres tallas menos de lo que eres (y no me vengas a decir que no sabes, porque las ordenaste directamente a tu cirujano) y leggings en color clarísimo, que no se podrían llamar de altura “a la cadera”, sino “a la línea del bikini”… O la línea de ropa interior de Under Armour (de esos boxers ULTRA pegados que los futbolistas usan DEBAJO de los shorts) para mostrar lo desarrolladísimos que los anab… perdón, squats han dejado esos cuadríceps, aunado a la playera de levantador de pesas de Venice Beach, realmente es bastante incómodo para la vista del resto de los mortales.

Me parece que tendrás más de una oportunidad de mostrar ese cuerpo detallado en otra ocasión. En lugar de ello, pon atención en lo que haces en lugar de frente a QUIÉN LO HACES. Si tu objetivo es llamar la atención, créeme tienes más potencial girando sin parar en el tubo o con el show de Sólo Para Mujeres.

Vas a hacer ejercicio, no a un casting para La Doble de Katy Perry

CRIMEN 2. No es un coctel, repito: deja a tu Paris Hilton en el vestidor.

¿Sí sabías que el sudor y el maquillaje no son buena combinación, verdad? OK, si la inseguridad te inunda, un poco de rímel, una buena peinada y eso es todo. Base, lipstick, DELINEADOR… arracadas donde podría alegremente vivir Timoteo, mi perico (qepd), reloj (no monitor cardiaco), pulseras, anillos, la uña de gel con incrustaciones, no son accesorios que sean siquiera seguros dentro de un gimnasio. Porfa, vas a hacer ejercicio, no a sonar cual trineo de Santa Claus en mera temporada, ni a hacerle la competencia a Boy George a ver si M.A.C. te contrata (ya tienen vocera, gracias). Eres linda sin tanta porquería… y aunque sean waterproof, se corren… créeme linda, se corren.

CRIMEN 3. Confiar en las redes de tus shorts de corredor (de esos cortos y amplios).

Si tuviste el tiempo suficiente para vestirte y venir a hacer ejercicio, seguro tenías 30 segundos más para ponerte ropa interior. Realmente a las mujeres NO nos gusta ver lo que hay en tu interior. Si por alguna extraña razón, no había nada limpio e insistes en hacer presencia, evita los aparatos como abductor/aductor, la clase de yoga, los abdominales… cualquier ejercicio que presente el riesgo de que venga a la mente la canción de “Quién es ese que anda ahí….?

Gracias, pero busco shorts más grandes...

CRIMEN 4. Hay de motivaciones a motivaciones

Cada quien tiene su razón para ir al gimnasio, pero ¿por qué andar enseñando lo que quieres perfeccionar? Justamente hoy había una mujer con un top que dejaba expuesto su abdomen, y lejos de ser una roca tipo Halle Berry, era una cosa que al parecer ya había pasado por la lipo (se veían unos chipotones de grasa que no te cuento), pero eso sí, ella creía que se veía como la instructora de kickboxing…nada más alejado de la realidad (eso sin mencionar que ya rebasaba el límite denominativo de COUGAR).

En el otro lado del espectro y bajo el mismo techo se encontraba una chava con varios-varios kilos de más haciendo un muy buen esfuerzo en la elíptica, pero que llevaba de estos pants de nylon que resultan muuuy amplios, playera XXXXL (honestamente, 10 tallas más de lo que debería) y la chamarra a juego, adivinaron: amarrada en la cintura. Alguien alguna vez me aconsejó: si estás gorda, te vas a ver gorda en leggings o pants gigantes… amarrarte la sudadera-suéter-chamarra a la cintura no va a hacer que el trasero se te vea más pequeño y las playeras amplias tampoco disimulan nada. Por lo tanto, no tengas miedo de probarte leggings de pierna amplia (sí los hay), de algodón-lycra, oscuros y a la altura del talón. Busca cortes de playera para mujer, no los cuadrados de hombre que te desfiguran completamente. Invierte en un buen bra que te amarre todo y shorts interiores de compresión que no se marquen.

Así que la actitud de esta mujer con varios kilos de más era muy buena, pero obviamente en el intento de “cubrir” para que los demás no tengan que ver lo que no necesitan, realmente no se sentía tan confiada en sí y eso tampoco está padre, porque PARA ESO SE VA AL GIMNASIO (ese tema es otra entrada).

Aquí añado una categoría más: ¿alguien me explica por qué las denominadas “gordibuenas”, AMAN ponerse estos pants de terciopelo con leyendas gigantescas en el trasero? Chicas, unas cuantas reflexiones: A) Ya no están in (no creo que hayan llegado para quedarse) B)No necesitas más publicidad en tu retaguardia, y si la necesitas, véndesela a Genomma Lab o similares C) El terciopelo no se hizo para sudarlo D) Por muy Juicy Couture que sean, no te vas a ver más fina y elegante.

Cuando se te pierda el ring, pídele direcciones...

CRIMEN 5. MC Hammer llamó… pide que le devuelvas sus pantalones… y Shocker pide de vuelta su playera.

¡Préndanles fuego! No sé qué es más horrible, si lo baggy de esos pantalones de fisicoculturista o los “motivos” que los decoran. Cualquiera que sea la razón, evita la comodidad que te ofrecen. Cómprate unos track pants o shorts (con ropa interior, porfis).

Por otro lado, AMO las playeras que toman con humor las diferentes disciplinas (particularmente las de triatlón, carrera y yoga), pero esas de 1000% GUAPO, o ni qué mencionar las de One Tequila, Two Tequila, Three Tequila, Floor… nomás no me pasan. Si tomas la vida con humor, adelante, pero recuerda que hay temas que HABLAN TANTO DE TI.

CRIMEN 6. Los K-Swiss escolares y tenis que usas para ponerte con tus jeans NO son para correr… y ni me hables de StepGym, ShapeUp…

Vamos por partes. Si vas a correr, invierte en unos tenis para el tema. Cada vez que veo a alguien con tenis que estoy segura vienen usando desde hace más de una década, me empiezan a doler las rodillas, la cadera y la planta del pie. Ya ni hablemos de aquellos que entre el suelo y la planta del pie sólo existen unos 4 milímetros, pero eso sí, über fashion. Deja tu fashionista en el clóset, porque te va a dar dolor de… muelas.

Y desde que salieron toooodos estos tenis (unos con más tecnología que otros) que juran y perjuran que llevarán tu obesidad mórbida a un cuerpo digno de American Gladiators, digo, ni qué comentar… pero para mi sorpresa he visto en el gimnasio de mi edificio y ahora también en SC, mujeres haciendo su rutina de caminata con estas megaplataformas (claro, a un paso que ni abuela en andadera). Chicas, estos tenis son de lifestyle, no trainers… me explico: son para ir al súper, no al gimnasio. Pueden provocarse una lesión. Y ¿adivinen qué? Es EL EJERCICIO (como novedad en su vida) el que las va a hacer bajar de peso, ¡NO LOS TENIS! Eso sí está científicamente comprobado.

Con ustedes, los creadores del StepGym: llame ya!

¿Algunas ideas que les vengan a la mente sobre lo que han visto usar en el gimnasio?

Para el siguiente post, les hablaré de LOS PECADOS en el gym (con todo respeto para Geo Glez)… esas cosas de actitud que me llevan a cuestionar la SUPERautoestima humana.

¿Qué usas para ir al gimnasio?

(polls)

Amo los lugares “con espíritu”: aquellos que inspiran a hacer algo diferente, a empujar la voluntad y mejorar. Y no se requiere de viajar al Tíbet para encontrarlos, simplemente se encuentran del otro lado de la puerta… aunque el Tíbet no suena nada mal para un siguiente punto.

Me encuentro de vacaciones en Cholula, Puebla. Toda una semana en un lugar donde el running y la bici son más frecuentes de lo que se pensaría. Simplemente hay que estar afuera a las 7 de la mañana para encontrarse con nuevos amigos que comparten contigo su secreto y algo nuevo, muy nuevo para mí: el trail.

Creo que tiene más gracia que yo...

Mi primera carrera fue un tanto… bueno, no fue lo que llaman poetry in motion… digamos que tiendo a correr en terreno blando cual lagartija sobre carbones calientes. GRACIAS a quien se reservó la tentación de grabarme en video.

Y bien, regresando a mi experiencia con la naturaleza, resultó que había subidas, bajadas, terreno blando, con piedras, otras zonas pavimentadas… de todo un poco.

En las subidas me iba relativamente bien, pero las bajadas eran la (des)gracia más infame del universo.

Rural y perfecto para los runners

Así que decidida a que el trail no me venciera, porque me estaba totalmente enamorando de él, busqué una fuente de sabiduría: la revista Trail Running, que simplemente recomienda: escuchar al cuerpo y correr de forma segura, todo desmenuzado en seis tips:

1. Aprecia la ventaja que te da el trail. No sólo es mentalmente refrescante, sino que estos caminos al aire libre son menos crueles (físicamente hablando), que su contraparte de concreto. Porque no sólo la tierra resulta ser más suave, sino que el terreno requiere que utilices músculos estabilizadores en piernas y cadera, a diferencia de los músculos más grandes que usas una y otra vez corriendo en pavimento o en la banda… claro, pregúntenme al día siguiente.

Para sobrevivir los caminos más rudos, hay que aprender a ser más lentos (¡yuju!), particularmente en secciones inclinadas o complejas para evitar tropezar y permitir a los músculos recuperarse y lograr moverse de forma eficiente.

Nada complicado, todo espectacular... ¿qué tal esta vista?

2. Equípate. Mi parte favorita de esto resultó en que mis LunarGlide fueron elegidos por esta revista como los mejores tenis de la temporada para correr. Mi parte NO favorita fue que ya no tuve pretexto para adquirir alguna belleza de tenis sólo para el trail (particularmente porque no iré muy seguido como para explotarlos al 100), aunque no descartemos esa posibilidad: los tenis para trail running son más toscos y con materiales más resistentes a elementos de la naturaleza (sí, mis Lunar citadinos no fueron fanáticos del lodo y las piedritas del camino: “o sea, CERO que me ensucien”, creo que los escuché decir…).

¿Qué tal unos Cascadia 5 de Brooks...? Hechos para los hardcore del trail... perfectos para mi. Talla 5.5, gracias!

Cuando corra en otra temporada, como otoño-invierno, probablemente les contaré sobre el clima y sus repercusiones en el atuendo. Mientras tanto, lo que llevé funcionó perfecto para el clima.

3. Seguridad ante todo. Y sí, aún y cuando me encuentro en una localidad tranquila, en un trail bastante recorrido y visitado, no está de más esta aclaración. Si vas a un lugar que de verdad es novedoso para ti, seguramente te clavarás en la belleza y si no eres muy ducho en eso de la orientada, puedes perderte cual Caperuza en el bosque (y aquí no habrá lobos que te digan dónde anda la casa de tu abuelita y mucho menos que te echen carreritas).

Para este tipo de eventos un GPS no viene mal (un Garmin Forerunner 305, no suena despreciable), correr con el celular es un must, pero tampoco confiemos en que “Todo México es territorio ______ (favor de colocar su proveedor de cabecera)”, y honestamente sigo renuente a correr con cualquier objeto en las manos, o colgarme algo más.

Y aunque es de sabios correr con alguien más, particularmente cuando vas a perderte en el bosque, a veces los sabios no contamos con partners in crime que estén disponibles, así que correr solo es la opción más a la mano, pero también la menos conveniente en caso de accidente.

Y en el evento de que caigas en un barranco, te partas la patota y a ver cómo regresas, y tengas la fortuna de que alguien te encuentre, podrías necesitar dar datos relevantes. Es por eso que desde tiempo atrás tengo mi RoadID, accesorio que recomiendo, no sólo para las salidas al bosque desconocido, sino hasta para ir a dar de vueltas al Sope, al Bosque o Viveros… uno nunca sabe.

Sólo escribes tus datos y listo...

Este brazalete-plaquita, tiene los datos básicos sobre tu persona que quisieras que un paramédico o desconocido sepa para poderte auxiliar. Es un excelente regalo para quien amas y para ti.

4. Llena el tanque. OK, sonó a Niurka, pero no hay mejor definición. Recuerda hidratarte y llevar algo extra en caso de que tu carrera se vuelva más larga de lo esperado. Lleva contigo, y consume antes de tu entrenamiento, alimentos complejos como barras energéticas, bananas, frutos secos o galletas… les sugeriría geles de carbs, pero la verdad es que me dan asquito.

5. Huye José, huye José… OK, aunque es poco probable que te topes con un puma, jaguar o alce (al menos no en Cholula), nunca está de más mantenerse atento. Fíjate bien en las raíces, piedras sueltas y siempre fija tu vista en algunos metros más adelante. No sólo cuídate de animales salvajes, víboras, tepocatas o perros sin correa, para mi caso, sino de otros corredores, ciclistas de montaña o trekkers.

6. Recupérate más. Según la Trail Running Magazine, los corredores de trail siempre requieren de mayor recuperación entre entrenamientos debido a los movimientos intensos entre músculos estabilizadores. Además, la meta debe ser tiempo, no paso.

Así que, este añadido a mi entrenamiento le trajo mucha variedad y diversión. Para mí, estas novedades son básicas, si no, me aburro y si me aburro pues ya saben lo que sucede… Así que ya ni les cuento del spinning, pilates y mi primera experiencia ZUMBA… esto último, no digan que yo se los dije, pero… no lo vuelvo a hacer.

Y una vez más, GRACIAS a quien se abstuvo de grabarme en video y gracias a mi nueva instructora: Vero, quien apreció profundamente mi garra en las clases de spinning y pilates, ante la haraganería del resto de las ñoras (no hay nada como un grupo de ñoras que sólo van “a ver qué hacen” y dicen: “es que no sé qué me pasa pero desde chiquita me ahogo cada vez que hago ejercicio”; ¿será que conocen la palabras condición física y constancia?) Y lo que me hace sentir mejor es cuando te ven durante TODA la clase y lees en su mirada el pensamiento de “y esa gorda, ¿cómo le hace?” I TOTALLY KICKED @SS!!!!… Lo que hace una por mantenerse en movimiento mientras vacaciona.

La famosa Pirámide: cuando quieras entrenar subidas, puedes intentar aquí...

Ésta es una vista (no la mejor, de hecho) mientras corres por el pavimento...

El camino a "La Querencia" tiene de todo: pavimento, tierra, subida, bajada...