I’M ALL IN!!!

Ok, creo que la frase no es la más apropiada para la marca, pero estoy absolutamente extasiada con el hecho de que salí sorteada para el Nike Women’s Marathon en San Francisco, en Octubre de este año.

En tres ocasiones me inscribí, poniendo a mis santos de cabeza para poder salir sorteada… y nada.

Y este año, ya por mera costumbre lo hice, pero ahora sin mucho rogar y de hecho me había olvidado que me había inscrito. Tenía dos años que mi enfoque estaba en el triatlón y no en carrera, así que los hilos se tejieron y…

…voilá, me llegó este HERMOSO e-mail.

I'm in!

Razones para correr un maratón hay muchas (y excusas para no hacerlo, hay más). ¿Por qué me emocioné de tal forma que grité de emoción justo entrando a la oficina (con gente que no me conoce para nada)?

1. Necesitaba una meta importante. No hay nada peor que desmotivarse, y eso me estaba comenzando a pasar. No estaba encontrando el mojo para entrenar. Excusas: todas. Una meta que me comprometiera a fondo: ninguna.

2. Una carrera con onda. Mmmm a veces el estrógeno en exceso tiene sus problemas. Desde la primera Carrera Nike que se hizo en México yo respingué porque no fuera distancia mayor a los 10k. No me parecía justo, ¿acaso no hay en México suficientes mujeres que corran 21 o 42k??… en fin.  Corte a: San Francisco, aquí son más de 26 mil corredoras (de las cuales sólo poco más de 6 mil hacen el maratón completo). Algo debe de tener para que sólo te elijan por sorteo… tiene su magia, su extra… que ya les platicaré. Y después de esta carrera, pocas tendrán ese encanto.

Jack and Jill went up the hill… Jill won.

3. ES SAN FRANCISCO, por Dios!!!  No conforme con que 42.165 km son muchos (aunque en realidad los que te matan son esos 165 metros del final), hay que añadirle emoción: las icónicas calles de San Francisco, con su altimetría de risa nerviosa. Pero el trayecto es espectacular: vista de la Coit Tower, San Francisco Bay, Fisherman’s Wharf, Ghirardelli Square, el Golden Gate Bridge, Alcatraz, pasando por los lugares más emblemáticos de la ciudad que, por cierto, fue parte de mi Luna de Miel… ¿qué más quiero?

Chocolate mile… can’t wait!

4. Estaciones…  Que si agua, que si Gatorade, que si una barrita…. aquí se vuelan la barda: estación de cambio de bras (por aquello de que lo traigas usado y sudado), de calcetines (same thing), de bloqueador solar, estación de chocolate (no estoy tan segura si al km 35 tendría yo “antojo” de un Ghirardelli), fruta, smoothies… bandas musicales, porristas a lo largo de la carrera. No hay forma de aburrirte. El trayecto no es un circuito: empiezas en el centro y terminas en la playa… no es lindo?

Trae el viejo, cámbialo por uno nuevo… el bra, ok?

5. Una expo que deja ver a las demás como pueblos fantasma. Sí, será Nike solamente quien acapare la venta de prendas, pero los extras: masajes, peinados, manicures, muestras de TODO: shampoos, GU’s, Luna Bars, bloqueadores… ahí sí se completa el race pack.

6. Ayuda a la lucha vs el cáncer. No hay más que decir, si me piden ayuda, yo ahí estoy. Porque TODOS tenemos a alguien con cáncer…y perdimos a alguien por el cáncer.

7. Y para el final: una medalla en cajita azul. Sí mis querid@s. Nada de que algún diseñador local las hizo. O que si es igual a las otras de 123 carreras de 5 y 10k. NO. A cada una de las finishers le dan su medalla Tiffany. Y un plus es que no te la va a entregar una voluntaria que ha gritado por 5 horas porras a todas las finalistas, a quien no le quedó la playera de staff que le dieron y ya está toda sudorosa de estar bajo el rayo de sol (o empapada de la lluvia)… Te la entrega un bombero local (de calendario, no de los que vemos por los rumbos nacionales), en una alfombra roja. Pasando el arco de la meta te espera más comida, mylar blankets, hidratación, masajes, estiramientos, fotos con los susodichos… y tu familia.

Tengo muchas expectativas de esta carrera: ir con mi familia, tal vez algunos amigos se unan… TERMINARLA!!!. Mi entrenamiento ya empezó y sólo me quedan unas 25 semanas… así que: a sudarle y a atacar esas subidas, que  espera un buen camino. Honestamente pensé que comenzaría mal, pero no, me siento bastante confiada en que ese maratón va a ser todito mío…

Esperando mi número…
Quiero la mía… pero del full.

Fotos: RenoRX

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